Qu√© significa so√Īar con un Gato

El gato, soberbio felino dom√©stico, es un animal t√≠picamente fe¬≠menino. Aparece especialmente en los sue√Īos de las mujeres en el momento en que necesitan tomar conciencia de los compo¬≠nentes femeninos de su naturaleza.
El gato, que ronronea voluptuoso y un momento despu√©s saca las u√Īas y bufa con maldad, representa la irracionalidad. Es un animal nocturno; tambi√©n la mujer tiene vinculaciones profundas con el lado oscuro de la vida, lunar e intuitivo.
El mal afamado gato negro simboliza las tinieblas, el caos, el mal, la suciedad, la maldad y la brujería. En eso se sostiene el hecho de que el gato negro siempre ha dado miedo; además, representa la liberación de la sexualidad femenina.
Para Freud, el gato es, en los sue√Īos masculinos, el s√≠mbolo del √≥rgano sexual femenino. En presencia de problemas sexuales, especialmente el miedo a la castraci√≥n, el hombre so√Īar√° con un gato devorador. Este felino es tambi√©n representativo de la des¬≠cendencia.
Jung ve en el gato la feminidad. Esta existe en ambos sexos, y en el hombre Jung la llama √°nima’, si este animal se presenta ante el so√Īador, se debe pensar en un desequilibrio interior, en una no integraci√≥n del lado femenino, el alma precisamente.
Conviene realizar en ese caso una oportuna observación de la personalidad propia, para llegar a aceptar y, por qué no, a amar todos sus aspectos.
La interpretación popular es muy rica con relación a este símbolo. Gato significa sensualidad, astucia, magia, falsedad y, ade­más, perfidia. Este animal perezoso, egoísta, desconfiado, independiente, ágil y soberbio anuncia corrupción y traición.
Si ara√Īa, se sufrir√° la infidelidad de una mujer. Si duerme, asegura un breve periodo de tranquilidad: enemigos y problemas desaparecer√°n durante un tiempo. Atenci√≥n al gato que se cobija perezosamente junto al so√Īador: busca algo con una gentileza interesada. Su maullido es presagio de calumnias, pero si est√° enfurecido anuncia litigios a la vista. El gato negro tiene un car√°cter inquietante y demon√≠aco.
En el antiguo Egipto, el impetuoso felino era adorado como una divinidad protectora de los hombres: la diosa luna Bastet era representada, de hecho, con cabeza de gato. La clave egipcia de los sue√Īos, al igual que la babilonia, atribu√≠a a este s√≠mbolo un sig¬≠nificado ben√©fico. No eran del mismo parecer otros int√©rpretes de la Antig√ľedad, que ve√≠an como desfavorable la presencia on√≠rica de este animal: pron√≥stico negativo tanto para los bienes como para los amores del so√Īador. Para Artemidoro, el gato, ladr√≥n de p√°jaros, simbolizaba el adulterio.