QuƩ significa soƱar con una Casa

Es el sĆ­mbolo que representa al ser humano en su totalidad. SoƱar con una casa significa tomar contacto con uno mismo y recibir informaciones Ćŗtiles sobre el propio estado psicofĆ­sico.
SoƱar que se pintan las paredes, que se cambia de casa o se altera la disposiciĆ³n de los muebles simboliza la necesidad de mejorar la propia personalidad o de dar una nueva orientaciĆ³n a su vida. SoƱar con andar a la bĆŗsqueda de la propia casa revela un estado de incertidumbre e inseguridad, y una necesidad de protecciĆ³n. En este caso, la casa representa la figura materna o familiar.
Si el sueƱo muestra que el soƱador se mueve por las estancias de la propia casa, significa que alguna cosa dentro de uno mismo se estĆ” moviendo: se trata de evoluciĆ³n si se sube al piso de arriba y de involuciĆ³n si se desciende al de abajo. Una excepciĆ³n es el sĆ³tano, que representa el inconsciente; llegar hasta Ć©l equivale a alcanzar la parte mĆ”s Ć­ntima del propio yo.
Cada estancia tiene su propio simbolismo, en paralelo con su funciĆ³n: la cocina, donde se realiza la transformaciĆ³n de los alimentos, se interpreta como reveladora de la situaciĆ³n psĆ­quica, el baƱo es el sĆ­mbolo de la eliminaciĆ³n de los desechos y de la purificaciĆ³n, la habitaciĆ³n estĆ” vinculada a la sexualidad y los pisos superiores tienen relaciĆ³n con el yo consciente. Cuando aparecen estancias no habitadas es seƱal de que una parte de uno mismo no es utilizada.
Freud reconoce en la casa el cuerpo humano. Si el tejado tiene forma apuntada y la fachada es lisa representa a la figura masculina; si el tejado es plano y la fachada tiene balcones y salientes representa a la mujer.
Jung interpreta la fachada como el aspecto exterior, la mƔscara, la figura social del soƱador. El interior de la casa corresponde al lado interior de la personalidad.
TambiĆ©n la interpretaciĆ³n popular ve en la casa el sĆ­mbolo del soƱador. SoƱar que se entra en una casa bonita es presagio de una mejora en la propia situaciĆ³n financiera. Hacerla construir garantiza un prĆ³spero futuro. Verla quemar es, en cambio, un pĆ©simo augurio: se sufrirĆ”n daƱos. Una casa en demoliciĆ³n es de buen augurio si debe ser reconstruida, en otro caso anuncia una gran pĆ©rdida.
La casa representa, para los intĆ©rpretes antiguos, al propietario, su hacienda y su familia. Las columnas simbolizan a los hijos varones; las ventanas, a las mujeres. Las partes salientes de la casa representan el pecho de la esposa. SoƱar que la casa propia es mĆ”s grande que en la realidad predice un aumento de los bienes, verla caer significa una crisis financiera, y si la crisis se produce a causa de un terremoto es seƱal de una traiciĆ³n por parte de la mujer. Encaramarse al tejado de una casa desconocida anuncia un matrimonio feliz.