Géminis Gallo

El Gallo es el más vistoso y excéntrico de todos los geminianos. En lo externo se muestra lleno de seguridad y confianza en sí mismo, aunque en su interior sea tímido e inseguro. Su fuerza, muy a menudo, es sólo una apariencia y expresa su necesidad de ser aprobado y elogiado.
El geminiano nativo de un a√Īo del Gallo es egoc√©ntrico, tiene necesidad de un p√ļblico dispuesto siempre a escucharlo, pero no est√° privado de las dotes necesarias para influir considerablemente en sociedad. Se mueve con elegancia y desenvoltura, es alegre y divertido, pero no tolera bien que lo contradigan o critiquen.
En caso de disputas el geminiano del Gallo puede volverse muy agresivo y herir a su adversario sin miramientos. El hecho es que este geminiano es absolutamente incapaz de actuar con diplomacia y tiende a imponer sus ideas y sus puntos de vista.
Cree tener siempre la razón y debe decirse que sabe exponer su opinión con mucha habilidad.
El Géminis Gallo es la figura menos errática o displicente que pueda encontrarse dentro de la gama que pueda ofrecer Géminis. Se le verá desenvolverse con energía, con gesto orgulloso o desenfadado, pero, sus relaciones sociales pueden verse constantemente turbadas por su tendencia a apabullar a los demás, por la manía de esgrimir su ingenio como un sable contra todos y todo.
La característica más peculiar del geminiano-gallo es su propensión a volar con la fantasía, a construir castillos en el aire y tomar por asalto molinos de viento. Estas tendencias, un poco demasiado heroicas e idealistas, siempre le amenazan con hacerle perder el equilibrio e incluso el sentido de la realidad.
Desde el punto de vista afectivo este geminiano es sensible y afectuoso. Pero como en el fondo es un ingenuo, no siempre logra encontrar una pareja que satisfaga al contexto de sus ideales y sus ilusiones. A veces gasta demasiado, pero en general, fuera de sus explosiones de enjundia social o amistosa, muestra un talento particular para administrar el dinero; esta es una virtud por completo ajena al carácter extremoso de Géminis, que tiende a hacer avaro al nativo que no ha hecho manirroto.

Signo Géminis