Evite que se hable mal de usted

Los comentarios mal√©volos pueden afectarnos seriamente si no tomamos medidas. Esas palabras, dichas en voz baja y a espaldas nuestras, act√ļan como un progresivo sortilegio de maldad. D√≠a tras d√≠a, las mentiras y las frases malintencionadas se acumulan, y la persona a quien est√°n dirigidas comienza a acusar su impacto. Porque no hay dudas de que la maldad se materializa; se expande, poco a poco, hasta alcanzar su objetivo. Para contrarrestar sus efectos, nada mejor que apelar a los rituales con velas. S√≥lo hay que confiar en el poder transmutador del fuego, e invocar su protecci√≥n.

Para neutralizar comentarios negativos

rituales con velas
Si usted desea acallar los chismes sobre su persona siga el siguiente ritual, que deber√° efectuarse al amanecer:
1. Compre tres velas nuevas, de color azul. Deben ser largas y finas. Colóquelas en un candelabro.
2. En una bandeja peque√Īa esparza la mayor cantidad posible de p√©talos de flores blancas (puede ser cualquier flor). En otra bandeja igual, desparrame p√©talos rojos; y en otra, p√©talos amarillos.
3. Encienda la vela de la izquierda. Deje caer 7 gotas de cera en la bandeja con pétalos blancos y pronuncie la siguiente oración:

Apelo, color blanco, a tu discreción. Invoco, llama azul, ni mágico poder. Devuélvanme mi vida, bautícenme de nuevo con el nombre del fuego.

4. Luego, deje esa vela encendida en el candelabro y tome la del medio. Préndala y deje caer 4 gotas de cera en la bandeja con pétalos rojos. Diga, mientras tanto, la siguiente plegaria:
Una gota para hacer que se callen los que hablan, otra gota para hallar la salida que hoy no encuentro, la tercera gota cae, para no avivar rencores y la cuarta me devuelve la alegría que perdí.
5. Finalmente, deje esa vela (siempre encendida) en el candelabro y prenda la √ļltima. En este caso, deje caer 3 gotas sobre la bandeja con p√©talos amarillos, guardando silencio. Aleje de su mente los pensamientos negativos.
6. Cuando las gotas de cera se hayan secado, apague las velas y retire, de las tres bandejas, los pétalos que hayan quedado impregnados con la cera. Mézclelos entre sí y guárdelos en una bolsa de tela durante una semana, después de la cual debe arrojar los pétalos a la basura y lavar la bolsa.

Identifique a su enemigo

El primer paso es construir un peque√Īo altar para el cual se necesitar√°n dos velas blancas con sus respectivos portavelas; un espejo de mano, mediano; y un corte de g√©nero, color blanco, preferentemente de hilo. Durante la ceremonia, usted permanecer√° sentado. Extienda el g√©nero sobre una tabla, cuidando que sobre algo de tela del lado en que usted est√©. Disponga, en el centro de la tabla, el espejo, que debe quedar sostenido por alg√ļn soporte, de tal modo que usted pueda ver su propio rostro sin tener que ayudarse con sus manos.

Coloque una vela a cada lado del espejo y enci√©ndalas. Esa ser√° la √ļnica iluminaci√≥n del ambiente.
Mire fijamente sus ojos en el espejo, durante varios minutos e invoque el poder de la llama:

Fuego, en tus generosas llamas voy buscando mi propia lucidez. Dame fuerzas para enfrentar la perfidia. Aclara este gran misterio: el nombre de mi enemigo, la cara de la traición.

Cuando finalice la oraci√≥n, apague las velas y desarme el altar. Trate, en lo posible, de olvidar su preocupaci√≥n. Ver√° c√≥mo, a los pocos d√≠as, descubre qui√©n es el que trata de hacerle da√Īo.