Ejemplo de sesión con la Bola de cristal 1

El consultante tiene 46 a√Īos y lleva 18 a√Īos casado. Desde hace alg√ļn tiempo se le ha metido en la cabeza que su mujer le traiciona con otro. La mujer lo niega. √Čl no tiene ninguna prueba que alimente su sospecha, sin embargo su angustia aumenta d√≠a a d√≠a. Como ya no sabe qu√© hacer, va a consultar a una vidente. Aunque hasta ahora no hab√≠a pensado nunca en el divorcio, cuando se encuentra ante ella formula la siguiente pregunta: Quiero divorciarme. ¬ŅC√≥mo estar√© despu√©s?
La vidente, que ha intuido que se trata de un sujeto morbosamente celoso, empieza por preguntarle por qu√© se quiere divorciar. El cliente reacciona de manera agresiva, objetando que eso a ella no le importa, y que lo √ļnico que tiene que hacer es contestar a la pregunta que √©l le ha hecho. La vidente le replica que no tiene por qu√© alterarse y trata de explicarle que cuando el cliente no tiene confianza en el vidente el pron√≥stico puede resultar poco cre√≠ble. El consultante se disculpa, despu√©s se levanta y se marcha.
Pero unos d√≠as despu√©s vuelve a presentarse sin haber pedido cita. Por consiguiente, tiene que esperar un par de horas para ser recibido. Durante la espera hace un examen de conciencia y se pregunta qu√© es lo que realmente quiere saber. Pero tiene las ideas confusas: ¬Ņquiere saber realmente si su mujer le enga√Īa o quiere tomar su decisi√≥n independientemente de ello? Cuando la vidente le invita a pasar, est√° tan confuso que no sabe qu√© decirle. Ella lo mira y luego le pregunta: ¬ę¬ŅCree que su mujer le enga√Īa, verdad?¬Ľ √Čl le pregunta que c√≥mo lo sabe. Ella se limita a contestarle que la intuici√≥n forma parte de su profesi√≥n.
El consultante, en un principio, vacila, finalmente se decide a dirigirle la siguiente pregunta: ¬Ņ Qu√© hace mi mujer cuando yo no estoy en casa?
La vidente mira en la esfera de cristal. Las primeras im√°genes aparecen casi de inmediato. Ve a una mujer rubia, de unos cuarenta a√Īos, que sale de un apartamento. Se dirige hacia la parada del autob√ļs y espera.
Coge el autob√ļs y se apea en una gran plaza; despu√©s entra en un rascacielo. Entra en una oficina y se sienta ante una m√°quina de escribir. Mientras en la esfera aparecen otras im√°genes, la vidente describe la imagen de la mujer y el ambiente en el que se encuentra. El cliente confirma todos los detalles. Despu√©s la vidente ve a la mujer saliendo de la oficina a eso del mediod√≠a. Vuelve a coger el autob√ļs, se apea, cruza la calle y entra en un supermercado; despu√©s entra en casa. Hace unas cuantas tareas dom√©sticas. Llegan dos ni√Īos, varones, seg√ļn parece. Ambos son delgados y morenos. La vidente describe todo eso y el cliente confirma tambi√©n estos detalles. La vidente sigue describiendo lo que ve: la mujer termina las labores de la casa y del jard√≠n; llama por tel√©fono, habla con una vecina, etc. El cliente lo confirma todo, incluida la descripci√≥n de la vecina. Se constatar√° despu√©s que la mujer que la vidente ha visto en la esfera es una pariente de la vecina.
La vidente no ha visto otra cosa que im√°genes que corresponden a una jornada de trabajo normal y corriente. Por escr√ļpulo, le pregunta a su cliente si en la vida de su mujer hay tambi√©n jornadas ¬ęextraordinarias¬Ľ. Ve varias secuencias: una disputa con el jefe de su oficina, la visita de una amiga, una tormenta que devasta el jard√≠n, la visita a una ¬ęboutique¬Ľ, etc., pero no hay nada que haga pensar que las sospechas de su cliente tengan alg√ļn fundamento.
Cuando se lo dice, √©l parece aliviado, sin embargo no parece estar todav√≠a convencido del todo. Ella le recomienda que reflexione sobre sus propios celos y trate de superarlos. Le recuerda su primera pregunta e intenta hacerle comprender que su problema no se resolver√≠a ni siquiera con el divorcio. Le explica que los celos que padece se deben a la escasa confianza que tiene en s√≠ mismo. √Čste es su verdadero problema.
El cliente admite ser celoso, reconoce haberse pasado con sus sospechas y le promete que tratar√° de superar la inseguridad que alimenta sus infundados celos.