Cómo conquistarla

Es amante de viajes a lugares remotos y exóticos. Es la chica nómada del Zodíaco. Pero esto no significa que precisamente haya que regalarle un crucero a las islas más perdidas del Pacífico. Puede estimularse perfectamente su fantasía con el obsequio de una orquídea y una invitación a cenar en un restaurante polinesio.
Preg√ļntele de manera indirecta (la sorpresa les encanta) cu√°l es su deporte predilecto y, despu√©s de entrenarse usted en secreto durante algunos d√≠as, reg√°lele el instrumento adecuado para practicarlo; por ejemplo, si le gusta particularmente el tenis, la subyugar√° con el obsequio de una raqueta con su nombre grabado en letras doradas, o con un prendedor con forma de raqueta. Y si lo que le gusta es la nataci√≥n, no aparezca con un ba√Īador firmado por un modisto de fama (quiz√° lo considere demasiado petulante para empezar), pero s√≠ con una toalla en la que ha sido pintado su retrato entre motivos marinos. En fin, lo importante es que este tipo de regalos no s√≥lo la satisfar√°n, sino que entra√Īan una ineludible invitaci√≥n a salir juntos repetidamente. En otras palabras, dos efectos deseables en una sola pero brillante acci√≥n.
Y si ella hubiese optado por mostrar preferentemente el m√°s delicado de sus aspectos (prerrogativa de los signos dobles), el uraniano, sin duda no podr√° evitar apreciar los despliegues de ingenio y buen gusto dirigidos a su feminidad, tal como ser√≠a un ramo de flores (grandes de preferencia, como los gladiolos), en medio de las cuales se hallar√° un diminuto cachorro de perro. Este regalo tiene tambi√©n la cualidad de perdurar en el tiempo y en el √°nimo, ya que a las sagitarianas les gustan los perros, particularmente los m√°s peque√Īos. No obstante, si no puede regalarle uno vivo y min√ļsculo, vayase al polo opuesto y pres√©ntese con uno gigantesco, pero de peluche.
No ser√° suficiente impresionarla √ļnicamente con los despliegues de su personalidad. Ser√° preciso que tambi√©n sepa excitar su imaginaci√≥n: hacerla viajar, aunque s√≥lo sea en el cine o por medio de libros; destacar en el deporte aunque s√≥lo sea por el gusto de practicarlo con una selecta pieza de equipo; canalizar su alegr√≠a de vivir, aunque s√≥lo sea por la compa√Ī√≠a y el adorno de una mascota excepcional. Y es que quien es capaz de tocar los resortes de la fantas√≠a sagitariana, tiene poder sobre este signo.
As√≠ pues, demu√©strele que es un buen organizador, preoc√ļpese de que todo lo que ha preparado para ella salga de la mejor manera. Si es una so√Īadora, su dualidad le har√° apreciar mucho el lado concreto y realista del hombre, que deber√° ser desenvuelto, activo, din√°mico e independiente. Por el contrario, si el hombre requiere empuje para desarrollar todo su potencial en la vida, ella se transformar√° en su motor. Pero no se tome muy a pecho la revelaci√≥n de que ella pretende seguir disfrutando de ilimitada independencia y no quiere depender de usted. La libertad que pretende es la misma que ofrece.
Mu√©strese ligeramente fil√≥sofo, haga inteligentes disertaciones de Karl Popper o L√©vi-Strauss. Mant√©ngase al tanto de las √ļltimas realizaciones cinematogr√°ficas, as√≠ como de la cartelera teatral. Pero, sobre todo, mu√©strese conocedor de sus deportes predilectos, que, como ya hemos dicho, seguramente estar√°n relacionados con la velocidad, con la equitaci√≥n, con el tenis o con el jogging, entre tantos otros. Tambi√©n hay que tener muy presente que la sagitariana es siempre un poco idealista y desea que su compa√Īero sea un marido con amplia capacidad para el entendimiento de los problemas del mundo, sin desde√Īar con excesiva rapidez las tesis revolucionarias.