Sagitario nació con cabeza de león

Sagitario fue en la Antigüedad el Cronos de Mitra, dios del tiempo infinito, por lo que se le consideraba también sostenedor o contenedor de la totalidad del Zodíaco y se le representaba con cabeza de león. Aquellos fueron tiempos de la más dura labor astrológica. Los iniciados trabajaban poniendo todos sus sentidos en el propósito de los dioses. Nada estaba terminado; todo eran principios, indicios, verdades incompletas y, para mayor desánimo, se entremezclaban los simbolismos de manera casi inevitable.

La segunda cabeza de Sagitario fue de toro

Pero pronto fue desechado el hombre con cabeza de león, al comprobarse que su ubicación correspondía a las planicies doradas y no a las verdes ni a los bosques; que su actitud, pese a estar igualmente impulsada por el fuego, no se correspondía con el talante implícito en la novena casa, sino con el de la quinta.

Entonces se le dio figura de hombre con cabeza de toro y el nombre de centauro. Los poetas tejieron una amplia red mitológica en torno a este monstruo para configurar su correspondencia en la novena casa del Zodíaco. Pero los sabios sacerdotes acabaron reconociendo que el toro reclamaba ¡y poseía! un territorio libre del exceso de árboles y lleno de verdor no destinado para los trotes, sino para el disfrute apacible de cuanto pueden ofrecer los sentidos a una fiera que gusta de la calma y de la existencia sedentaria, en contraposición con la compulsiva necesidad de cambio, viaje, caza y exploración.

Signo Sagitario